Ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión

Un Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión es un laico autorizado por la Iglesia para ayudar a los sacerdotes y diáconos a distribuir el Cuerpo y la Sangre de Cristo durante la Santa Misa.



Quienes ejercen este ministerio deben distinguirse por su vida cristiana, su fe y su conducta moral, ya que representan a la Iglesia en uno de los actos más sagrados: la distribución del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor. Para ejercer como Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión, es necesario:


  • Haber recibido los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, como signo de plena pertenencia a la Iglesia y de disponibilidad para participar activamente en la vida sacramental.
  • Demostrar profunda reverencia y devoción a la Sagrada Eucaristía, reconociendo la presencia real de Jesucristo en el pan y el vino consagrados.
  • Mantener una vida de oración y compromiso cristiano, reflejando los valores del Evangelio en la conducta diaria.
  • Ser ejemplo de servicio y amor hacia los demás, distribuyendo la Comunión con respeto, humildad y alegría en el ministerio.

El ministerio extraordinario de la Comunión no es solo un servicio práctico, sino también un llamado a vivir la fe más plenamente y a acercar a los fieles a Cristo, participando en el misterio eucarístico con devoción y amor. Cada Ministro Extraordinario es un testigo vivo de la presencia de Dios en la comunidad y un instrumento para fortalecer la fe de todos los fieles.


Para contribuir a esta función, el clero local debe garantizar que «los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión reciban suficiente preparación espiritual, teológica y práctica para desempeñar su función con conocimiento y reverencia» (NDRCH, 28). Al reconocer su papel extraordinario en la distribución de la Comunión, se espera que esto genere una mayor reverencia por el Misterio al que sirve el ministro y lo impulse a buscar no solo ser un instrumento funcional de la Comunión dentro de la iglesia física, sino también a un mayor deseo de revelar y ofrecer a Cristo en la plenitud de su vida.(1)



Coordinator: Arturo Romero & Margarita Balderas

Subcoordinador: Rogelio Victoria y Yolanda Mondragón

Tesorera: Clara Díaz

Secretaria: Jovita Hernández


Notas:

(1) Normas para la distribución y recepción de la Sagrada Comunión bajo las dos especies en las diócesis de los Estados Unidos de América [NDRHC] (agosto de 2002), n.º 26 y cf. IGMR n.º 162 y NRHC, n.º 28